lunes, 31 de diciembre de 2012

El Centro de Arte Contemporáneo de Málaga renueva su colección permanente. Neighbours


El Centro de Arte Contemporáneo de Málaga renueva por séptima vez su colección permanente. Neighbours (Vecinos) es el título de esta exposición comisariada por Fernando Francés y es toda una declaración de intenciones, ya que es una selección de trabajos de artistas de proximidad que tienen a Málaga como referencia. La exposición la componen 36 piezas de 28 artistas diferentes. Algunos de ellos expondrán por primera vez en un museo y otros han pasado por el centro con anterioridad, bien en exposiciones y proyectos individuales o en colectivas. Nombres conocidos y otros que son artistas emergentes, coincidirán en el mismo espacio para mostrar el arte de proximidad. Escultura, pintura, fotografía y dibujo, la exposición es multidisciplinar y en ella conviven trabajos de artistas de diferentes generaciones.

El viernes 21 de diciembre se presenta la exposición Neighbours, artistas de proximidad en la colección permanente en la que se puede ver trabajos de artistas de proximidad, en diferentes disciplinas, que van desde la escultura a la pintura, pasando por el dibujo y la fotografía. Una conjunción de estilos y puntos de vista sobre el arte más cercano, el arte de proximidad, que es una apuesta constante en el CAC Málaga desde que se inauguró en 2003 y que a partir de hoy se verá materializada con una nueva exposición. En total, serán 26 artistas que mostrarán su trabajo en 33 piezas que se exhibirán en el espacio reservado a la colección permanente.
Para el director del Centro de Arte Contemporáneo, Fernando Francés: “La creación artística no está ligada a lugares, ni a generaciones. La inspiración se desenvuelve en cualquier lugar y desde este punto de partida, somos conscientes de que existe un movimiento creativo más cerca de lo que creemos. A partir de hoy seremos testigos del arte que inspira nuestro entrono con esta exposición. Como venimos haciendo desde la inauguración del centro, el CAC Málaga es la incubadora de algunos de lo artistas nacionales más importantes del momento. Por este motivo, esta exposición viene a ensalzar la figura de lo próximo y a mostrar a los que nos visitan qué es lo que se crea cerca de nosotros. Con esta exposición el centro va a abrir una ventana a la mirada cercana, conocida y a la vez sorprendente de nuestros artistas”.

Museo das Peregrinacións en Santiago de Compostela

El Museo das Peregrinacións (Museo de las Peregrinaciones) nació en 1951, con el objetivo de brindar al visitante la posibilidad de entender de la mejor manera un fenómeno que está en la base del surgimiento y desarrollo de la ciudad de Santiago de Compostela: las peregrinaciones. Sin embargo, más allá de acoger un número de exposiciones temporales a lo largo de los años, no fue hasta 1996 que el museo abrió sus puertas de manera definitiva.
La institución ocupa un edificio del siglo XIV conocido como Casa Gótica, que sufrió modificaciones en los siglos XVI y XVII. Sus tres plantas albergan siete salas donde se exponen objetos, imágenes y documentos que cuentan la compleja y rica historia del Camino de Santiago, su vinculación con la ciudad y su papel fundamental en la conformación cultural de Europa desde la Alta Edad Media y también de Hispanoamérica.
Las cuatro primeras salas se hayan en la planta bja. La primera sala tiene por nombre "La peregrinación: un camino ritual de purificación y conocimiento", y junto a la segunda "Orígenes del Culto Jacobeo: la traslación del cuerpo de Santiago", ofrecen un panorama del fenómeno de las peregrinaciones en la historia humana y una visión de cómo surgió este camino a partir del Apóstol y la llegada de su cuerpo a la zona. La tercera sala "Santiago: Catedral y ciudad. El sepulcro del Apóstol como generador de la urbe compostelana", permite apreciar y entender el nacimiento y evolución de la ciudad a partir y alrededor de las peregrinaciones. Es interesante observar las distintas maquetas. La cuarta sala "Peregrinos a Santiago. Caminos y ritos", explora el Camino propiamente dicho, con todas sus peculiaridades, costumbres e historias, mediante documentos, muestras de la ropa de los peregrinos, etc.
La quinta sala, en el primer piso, está dedicada a exposiciones temporales. La sexta, ya en el segundo piso, "Gremios y tradiciones artesanales en Compostela", muestra el nacimiento y desarrollo de oficios tales como azabachero, platero, grabador y otros en el contexto de las peregrinaciones a la ciudad, propiciando el crecimiento económico de la misma. La séptima sala, "Iconografía de Santiago. La imagen de Santiago en la historia", muestra la imagen de Santiago en sus distintas facetas de apóstol, peregrino y matamoros.
Además, el museo realiza otras actividades como parte de su labor cultural, científica y de divulgación.
Es un sitio de obligada visita para quienes llegan a la ciudad, tanto peregrinos como simples turistas. Santiago es un lugar que a lo largo de los siglos ha influido en la vida de Europa y de América. Aquí se encuentran muchas de las respuestas y explicaciones. Es de algún modo una forma de hacer la ruta: menos intensa, menos emotiva, pero acaso no menos interesante.
Úbicación:
Rúa de San Miguel, 4
15704 Santiago de Compostela, A Coruña
Tel. 981 581 558
Fax. 981 581 955
e-mail: direccion.mdperegrinacions@xunta.es
www.mdperegrinacions.com Horario:
De martes a viernes: de 10:00 a 20:00
Sábados: de 10:30 a 13:30 y de 17:00 a 20:00
Domingos: de 10:30 a 13:30
Cerrado: Todos los lunes del año, 1 de enero, 6 de enero, 1 de mayo, 25 de julio, 1 de noviembre, 8 diciembre, 24, 25 y 31 de diciembre.
Tarifas:
Entrada: 2,40 €
Grupos y estudiantes 1,20 €
Menores 18 años y mayores de 65: Gratis
Días de entrada gratuita:
Sábados de 17:00 a 20:00
Domingos
18 de mayo: Día Internacional de los Museos
12 de octubre
6 de diciembre
Temporada: Todo el año

domingo, 30 de diciembre de 2012

Fernando Casás: el ahora ya ha sido y el antes será

Observar, recopilar, indexar, conocer, recrear. En una obra marcada por gestos silenciosos, Fernando Casás (Gondomar, Pontevedra, 1946) mantiene una relación de curiosidad permanente con la naturaleza. Los vestigios del paso del tiempo, los estados y formas entrópicas en permanente mutación, halladas en la profundidad de la selva tropical o en el exuberante paisaje gallego, determinan una trayectoria creativa de más de cuarenta años. Entre Brasil, donde inició su práctica artística, y su Galicia natal, esta exposición antológica da visibilidad a una obra con una determinación especulativa y conceptual singular, que tanto se puede materializar en procesos pictóricos o escultóricos, como en acciones efímeras e intervenciones específicas, como será el caso de las obras inéditas creadas para las salas del CGAC.

María Blanchard en el Edificio Sabatini hasta Febrero 2013


La celebración de esta exposición monográfica dedicada a María Blanchard (1881-1932) reivindica la trayectoria artística y personal de esta pintora, partícipe excepcional y personal de las Vanguardias de la primera mitad del siglo XX. Su obra pictórica establece reveladoras conexiones con su trágica existencia además de habilitar a la creadora como figura coetánea, original y decisiva entre otras grandes figuras del arte a cuya sombra había quedado para la historiografía del arte. Para reconocer su trascendencia se plantea un itinerario cronológico dividido en tres etapas vitales.

Entre 1908 y 1913 transcurre la maduración de una identidad pictórica propia donde se aprecia la permeabilidad a las influencias de sus maestros. Es la época de las obras tempranas, los estudios en París y sus primeros contactos con pintores como Anglada Camarasa y Diego Rivera.

A partir de 1913 y hasta 1919 Blanchard, de regreso en París, entra activamente en el círculo cubista de la mano de Rivera. Plena conocedora de los avances estéticos y formales de la nueva vanguardia, se suma con voz propia a este movimiento. Desde 1915 fijará su residencia definitiva en París, donde llegará a ser una figura reconocida, partícipe de las discusiones cubistas y amiga íntima de Lipchitz y Juan Gris. Blanchard lograría un perfecto dominio de la expresión cubista sintética, unida a un orden cromático sentimental lleno de plasticidad poética. Los años finales de la experiencia cubista serán también los del reconocimiento público, con la participación en exposiciones junto a los otros grandes nombres del cubismo.

Una última Etapa de Retorno al Orden hasta su fallecimiento en 1932 muestra a una artista progresivamente aislada, marcada por sus dolencias físicas y volcada en una pintura que es expresión de sus propias vivencias, y que muestra fuertes acentos espirituales después de 1927, año en que la muerte de Gris conmueve a la artista.
Fechas: 17 de octubre de 2012 - 25 de febrero de 2013
Lugar: Edificio Sabatini, Planta 3
Organización: Museo Reina Sofía y la Fundación Botín
Comisariado: María José Salazar

sábado, 29 de diciembre de 2012

Jiří Kovanda. Dos anillos dorados


Jiří Kovanda (Praga, República Checa, 1953) es un artista autodidacta que inició su carrera a mediados de los años setenta y cuya obra puede encuadrase, aún con matices, dentro del arte conceptual y del accionismo con vocación de apertura hacia la esfera pública. A través de una serie de acciones mínimas, a menudo casi imperceptibles, y de composiciones constructivas, collages e instalaciones realizadas con una gran economía de medios y de naturaleza deliberadamente precaria y efímera, Kovanda analiza la dificultad de establecer vínculos (físicos y afectivos) con el otro en el espacio urbano contemporáneo y trata de propiciar una reflexión crítica en torno a la relación entre lo público y lo privado, lo íntimo y lo social, lo visible y lo invisible, lo valioso y lo funcional. La radicalidad discursiva y la potencialidad visual del trabajo de este artista derivan, en gran medida, de su sencillez, de su retórica despojada y austera que huye tanto de la espectacularización como de la instrumentalización pedagógica, logrando generar una comunicación directa, aunque siempre sutil, con el espectador.
Su instalación Dos anillos dorados ha sido concebida de forma expresa para el espacio en el que se presenta: el Palacio de Cristal del Parque del Retiro de Madrid, un edificio vinculado al pasado colonial español en el que a través de la interacción de dos materiales muy diferentes, hierro y cristal, se consigue una monumentalización de lo invisible. Los anillos de oro que dan nombre a la instalación se encuentran en dos lugares distintos del Palacio, y aparecen sostenidos y enmarcados por una cuerda y un manto de hierba seca, dos objetos cotidianos muy habituales en las propuestas del arte povera que experimentan así un proceso de recontextualización por el que adquieren una visibilidad de la que normalmente carecen.
A partir de la relación que los anillos mantienen con el espacio arquitectónico en el que se insertan (un espacio amplio y transparente que acrecienta su fragilidad) y con los materiales humildes con los que interactúan, Jiří Kovanda propone una reflexión poética en torno a cuestiones como la precariedad existencial, el sentimiento de pérdida, la tendencia a la entropía o la noción de impureza. Y al mismo tiempo muestra que el valor otorgado a los objetos tiene siempre un carácter convencional y perecedero, pues cualquier sistema de tasación, por sólido y resistente que parezca, está sujeto a fluctuaciones y derivaciones que son imprevisibles.
Fechas: 30 octubre 2012 – 24 febrero de 2013
Lugar: Palacio de Cristal, Parque del Retiro

Heimo Zobernig en el Palacio de Velázquez, Parque del Retiro de Madrid


Heimo Zobernig (Mauthen, Austria, 1958) aborda con aspecto crítico diversos medios como la pintura, la escultura, el vídeo, la instalación, la intervención arquitectónica y la performance. En sus obras cuestiona el relato del arte en medios como la arquitectura, el diseño y el teatro al remover posiciones ideológicas subyacentes, reinterpretándolas con una característica economía de medios, materiales y metodologías.
Para este artista la reflexión sobre el propio modelo expositivo y su contexto adquieren un interés central en sus creaciones. Con motivo de esta retrospectiva a él dedicada en el Palacio de Velázquez el propio espacio expositivo adquiere relevancia como instalación contendor; Zobernig subvierte la función habitual de la obra de arte al descabalgarla de su aura, anulando el boato que rodea una exposición, y la distancia entre obra y público.
Así, los propios mecanismos expositivos toman el lugar de las obras y el espacio pasa a ser parte esencial de la muestra. El palacio se convierte en un lugar diáfano, quedando solamente algunos tabiques removibles procedentes de la exposición temporal anterior que suscitan un antagonismo entre permanencia-obsolescencia. Zobernig, mediante su alineación, convierte estos muros en obras escultóricas, al tiempo que denuncia su temporalidad. La estructura del palacio se viste con telones, configurando una escenografía grandilocuente e íntima en la que se exponen algunas de sus esculturas de menor formato.
La puesta en escena del arte constituye una reflexión patente en la obra del artista: telones, pantallas en blanco y elementos arquitectónicos como paredes temporales y suelos enmoquetados semejan una obra de arte minimalista que a la vez desempeña su función como soporte de otras obras. Se evidencia la escenificación del arte como motor del mismo. El público debería participar cuestionando su propio ser, además de como simple espectador, como vínculo entre objeto y discurso, de tal modo que se dé de en el espectador un fenómeno de apropiación y reflexión sobre la creación de significado dentro y fuera de las artes. Finalmente el espectador, así enfrentado a estas cuestiones sobre los métodos y formas de representación y exposición, deviene protagonista plural del proceso de resignificación del arte.


Fechas: 9 noviembre de 2012 - 15 abril de 2013
Lugar: Palacio de Velázquez, Parque del Retiro
Organización: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y Kunsthaus Graz
Comisariado: Jürgen Bock

El joven Van Dyck en El Prado, Madrid


En 1609 Van Dyck inició su aprendizaje con Hendrick van Balen, uno de los pintores más destacados de Amberes. Del taller de Van Balen pasó probablemente al de Rubens, aunque no sabemos exactamente en qué fecha.

Desde aproximadamente 1613 hasta 1618, año en el que se inscribió como maestro en el gremio de pintores de la ciudad, Van Dyck cultivó estilos distintos. En los que son probablemente sus primeros cuadros le vemos un tanto vacilante en el tratamiento de las anatomías, pese a lo cual demuestra poseer ya una fuerte personalidad y una tendencia a experimentar –por ejemplo en su gusto por los tipos humanos rústicos y por una manera de pintar que hace visible la textura, aspectos ambos que no eran habituales en el Amberes de la época.

Obras como el Sileno ebrio y La Lamentación están más logradas que otras que se presentan en el inicio de esta exposición. Van Dyck experimenta en ellas con unas formas de expresión que remiten a la pintura veneciana y a la de la pintura flamenca del siglo XV.

En 1618, el año en que se estableció como maestro independiente, Van Dyck pintó cuatro retratos, que son de sus pocas obras juveniles –solamente siete– que están fechadas. Es probable que en ese mismo año realizara también su primer encargo público, el Cristo con la cruz a cuestas que pintó para la iglesia de los Dominicos de Amberes.

Desde aproximadamente 1617 hasta 1621 Van Dyck simultaneó su colaboración en el taller de Rubens con su trabajo independiente. En los cuadros que pintó en su propio taller, la influencia del maestro se combina con un lenguaje muy personal, visible en el gusto por las texturas y en unos tipos físicos toscos y nada idealizados. En la exposición pueden verse varios cuadros en los que se aprecia esa original combinación de elementos propios y ajenos. Son obras de una energía y una madurez sorprendentes para un artista que contaba solo entre 18 y 21 años.

Van Dyck colaboró con Rubens desde al menos 1617 hasta 1621. En su taller, formaba parte de un equipo de pintores que ayudaba al maestro pintando algunos elementos de sus cuadros o realizando versiones que luego él retocaba en mayor o menor medida. Con el tiempo Van Dyck acabó por destacar sobre los demás ayudantes. En marzo de 1621 Rubens firmó un contrato en el que se estipulaba que diversas obras debían ser realizadas por él mismo y por ‘Van Dyck junto con otros discípulos’. A ninguno de esos otros discípulos se le menciona por su nombre.

Rubens preparó de tal modo a Van Dyck que llegó un momento en el que el alumno era capaz de imitar a la perfección el estilo del maestro. Realizó dibujos que Rubens utilizaba como modelos en sus cuadros y, a la inversa, otros basados en ellos para que pudieran ser grabados. La buena relación que le unía con su mentor se refleja en que éste le permitiera emplear dibujos y modelos suyos, como hizo por ejemplo en la Coronación de espinas.

En toda la producción juvenil de Van Dyck se aprecia una experimentación constante, que se manifiesta en sus frecuentes cambios de estilo. Es probable que, al mismo tiempo que trabajaba para Rubens y elaboraba una versión personal del estilo del maestro, fuera desarrollando también una manera de pintar más propia. Así lo indican obras que contienen una serie de figuras de gran originalidad, y en las que le preocupa menos la impresión de relieve que la fluidez de la pincelada y la estilización de las formas. Estas características están presentes en cuadros como San Sebastián atado para el martirio y El Prendimiento, que probablemente están entre los últimos que pintó en Amberes antes de partir rumbo a Italia en el otoño de 1621.

Se incluyen en esta exposición dos variaciones del cuadro San Jerónimo con el Ángel. La realización de varias versiones de un mismo cuadro era habitual desde el Renacimiento, pero Van Dyck cultivó con especial frecuencia esa costumbre, que le permitía incrementar sus beneficios.

Algunos de los retratos de Van Dyck pueden fecharse poco antes de partir de Amberes, en octubre de 1621, para residir siete años en Italia. Lo sabemos porque algunos de sus modelos son personas a las que conoció durante los meses que pasó en Inglaterra (desde octubre de 1620 hasta marzo de 1621), antes de viajar a Italia. Asimismo, según varias fuentes, pintó un retrato de la esposa de Rubens (nº. 90) que le regaló a su maestro poco antes de marchar a Italia. En estos cuadros se aprecia un estilo muy personal, definido por la fluidez y estilización de las formas y la elegancia de las posturas. Esas características se irían afianzando en el arte de Van Dyck, hasta convertirle en uno de los retratistas más influyentes de la historia del arte europeo. Llama la atención que un artista cuyo estilo se había acercado tanto a Rubens llegase a pintar de forma tan personal. Ello es consecuencia de su afán por encontrar un estilo original y forjarse una carrera independiente.  
 
Fechas
20 de noviembre-3 de marzo de 2013
Horario
De lunes a sábado de 10 a 20h, domingos y festivos de 10 a 19h.
Precios
Entrada única al Museo
General: 12 €
General + Guía (libro guía de la Colección): 22 €
Reducida: 6 €
Gratuita: 0 €
Grupo turístico: 10 € / persona (Sólo a través del CAV)
Grupo cultural: 6 €
Grupo educativo: 0 €

Enki Bilal se convierte en el primer dibujante de cómics que expone en el Louvre


EFE. El dibujante de cómic francés de origen yugoslavo Enki Bilal se ha convertido en el primer artista de cómic en llevar su trabajo al Museo del Louvre con una muestra concebida para la ocasión que salpica con fantasmas los lienzos y rincones de una de las pinacotecas más visitada del mundo.
La exposición Los fantasmas del Louvre, que podrá visitarse hasta el próximo 18 de marzo, reúne una síntesis de 23 obras que mezclan fotografía y pintura firmadas por el autor de Trilogía Nikopol (Norma editorial) y recogidas en la sala de las Siete Chimeneas, otrora alcoba del rey Luis XIV.
Se trata de una pequeña selección sobre un total de 400 fotografías originales de obras emblemáticas del museo tomadas por Bilal (Belgrado, 1951) desde ángulos insólitos y con la pinacoteca vacía, sin ninguno de los cerca de 9 millones de visitantes que recorren cada año sus laberínticas salas y pasillos.

Los fantasmas de Enki Bilal

El creador imprimió sus 23 instantáneas en lienzos de 50 X 60 centímetros sobre los que insertó el semblante de sus fantasmas, trabajando directamente sobre la tela con acrílico y pastel.
Esa original intervención le ha permitido a Bilal acompañar con rostros etéreos de personajes fallecidos obras como la Victoria de Samotracia, el goyesco Retrato de la condesa del Carpio o el Código de Hammurabi, entre otros.
"Detrás de cada obra hay muchos muertos", comenta el dibujante, quien recuerda esa leyenda de que las muertes violentas generan fantasmas que imprimen en las estancias "el recuerdo y la forma del cuerpo", explicó el dibujante durante la presentación de la exposición.
Del óleo del Greco San Luis, rey de Francia emerge la torturada efigie de tonos azulados de Analia Avellaneda, un personaje de padre desconocido y madre pobre que nació en Toledo en 1559, trabó amistad con el pintor y falleció en el incendio de su taller en circunstancias algo confusas. Una ficción de Bilal.

La Mona Lisa y el fantasma de Antonio Di Aquila

El emblema del museo e icono del arte universal, la Mona Lisa, de Leonardo da Vinci, lleva aparejado el fantasma del frustrado pintor Antonio Di Aquila, otro de esos personajes de trágico destino y ficticia biografía inventados por Bilal y documentados detalladamente, hasta hacerlos casi reales.
"Cuando veo que algunos creen que he ido a rebuscar entre los archivos para encontrar personajes que existieron realmente, me digo que me ha salido bien", reconoció el artista.
El Louvre, como todos los museos del mundo, es para Bilal un lugar en el que predomina la muerte y en el que uno tiene la sensación de recorrer pasillos por los que también vagan otras almas, "como si se respirasen fantasmas".

jueves, 13 de diciembre de 2012

La Fundación Pollock–Krasner de Nueva York convoca sus ayudas para artistas


Las subvenciones están destinadas para un período de un año. La Fundación cubre todos los gastos de sus candidatos relativos tanto a su trabajo como a su vida personal, incluidos los servicios médicos, siendo la cuantía de la subvención determinada por las circunstancias individuales de cada artista.
La fundación acoge durante todo el año las solicitudes de artistas visuales (pintores, escultores y artistas, incluyendo grabadores) sin establecer ningún plazo, con el objetivo de fomentar las candidaturas de los artistas que sufren mayores dificultades económicas.
En el momento de valorar las solicitudes, la fundación tendrá en cuenta la trayectoria profesional de los distintos candidatos, siendo requisito primordial que estos estén activos, exponiendo sus trabajos en instituciones, galerías y museos. Las solicitudes serán evaluadas por los directivos de la fundación, que cuentan con la ayuda de un comité compuesto por reconocidos especialistas en los distintos campos de interés de la fundación.  No se aceptarán solicitudes de artistas comerciales, fotógrafos, videoartistas, artistas de performance, cineastas, artesanos, artistas informáticos o cualquier artista cuyo trabajo esté relacionado a las anteriores disciplinas.
En caso de que la solicitud sea rechazada todos aquellos que lo deseen pueden volver a demandarla, presentando un nuevo trabajo y sólo después de 12 meses desde el envío de su anterior solicitud. Asimismo, los beneficiaros de estas ayudas pueden volver a solicitarla solo en caso de que sus circunstancias hayan cambiado considerablemente, puesto la fundación no desea convertirse en un instrumento de apoyo permanente para personas concretas.
Los artistas deberán realizar sus solicitudes en línea, rellenando el formulario correspondiente,  adjuntando una carta de presentación, su curriculum vitae, incluyendo un registro de exposición, y diez imágenes digitales de su trabajo actual con una lista de identificación. Todas las solicitudes serán inmediatamente reconocidas y consideradas. En caso de necesitar más información, el personal de la fundación contactará directamente con el solicitante.
En caso de no poder realizar la solicitud en línea deben ponerse en contacto con la fundación, a través del siguiente email: grantapplication@pkf.org. Absténganse de enviar formularios por correo, fax o e-mail.


Convocatoria: Ayudas para artistas de la Fundación Pollock–Krasner 
Convoca: Fundación Pollock–Krasner
Ciudad: Nueva York
País: EE.UU.
Dotación: Sin especificar
Fecha límite: Hasta el 31 de diciembre del 2012
Más información: http://www.pkf.org

Fuente: Fundación Pollock–Krasner

miércoles, 12 de diciembre de 2012

66 millones de euros para Rothko



La obra Naranja, rojo, amarillo, de Mark Rothko, se ha convertido este martes en la estrella de una subasta de arte contemporáneo y de posguerra celebrada en Nueva York por la casa Christie's, alcanzando un precio de 86,8 millones de dólares (66,8 millones de euros).
"Este cuadro de Rothko, que data de 1961, es una obra maestra que ha atraído la atención de mucha gente por su valor y belleza", ha explicado a Efe Laura Paulson, directora de la venta, en la que se recaudó un total de 388 millones de dólares (299 millones de euros).
El cuadro más importante del artista estadounidense (1903-1970), vendido en 2007 por 72,8 millones de dólares (56,10 millones de euros), es la "personificación" del arte de Rothko, según Paulson, quien ha añadido que "en él se recrea una experiencia que invoca lo trascendental".
"La extraordinaria escala y la fuerza de la paleta de esta obra sublime son la esencia de la profunda visión de Rothko", ha explicado Paulson sobre el cuadro, que se vendió a las 20:00 hora local (2.00 hora peninsular), una hora después del comienzo de la subasta y tras una intensa puja que disparó vertiginosamente el precio de la obra.
Otra de las estrellas de la venta fue FC 1, de Yves Klein (1928-1962), por el que se pagaron 36,4 millones de dólares (28 millones de euros).
Esta pintura, una de las más importantes del periodo de posguerra, en la que el artista francés combina su característico color azul con pigmentos rosas para representar el fuego y unas siluetas humanas, es la última que pintó, tan sólo unas semanas antes de su prematura muerte, a los 34 años.

"Esta obra de Klein es para Europa lo que la pintura 'Número uno' de Pollock es para EE.UU., y en ella se encarnan las obsesiones de este artista por reconciliar los conceptos de la presencia y la ausencia, la vida y la muerte", describió la experta en arte de posguerra Loic Gouzer en un comunicado.
Por su parte, el cuadro Número 28 de Jackson Pollock (1912-1956), pintado en 1951, se vendió por 23 millones de dólares (17,7 millones de euros). En esta obra maestra del expresionismo abstracto se combina el esmalte negro con la pintura gris, salpicada con las características gotas del artista estadounidense en blanco, amarillo y rojo.
Onement V, un lienzo en azul cerúleo con la firma de Barnett Newman (1905-1970) ha alcanzado un precio de 22,4 millones de dólares (17,23 millones de euros), ya que no había salido una obra del artista de tanta magnitud en los últimos veinte años.
Una de las icónicas latas de sopa Campbell de Andy Warhol (1928-1987), la de Ternera con chili, se vendió por 7,3 millones de dólares (5,62 millones de euros), mientras que la fotografía Sin título #96, de Cindy Sherman, alcanzó los 2,8 millones de dólares (2,15 millones de euros).
Fuente:EFE

La Tate apuesta para los jóvenes con menos oportunidades


El grupo británico de galerías Tate quiere implicar en el mundo del arte a los jóvenes con menos oportunidades de acceder a la cultura, a través de un proyecto financiado por la fundación Paul Hamlyn.
El objetivo de "Circuit", que se lanzará en abril de 2013 y que cubrirá un período de cuatro a cinco años, es animar a miles de jóvenes entre 15 y 25 años a desarrollar sus habilidades creativas y conocer cómo funciona la industria del arte desde dentro.
Según informó hoy en rueda de prensa el director de la Tate, Nicholas Serota, la donación de la fundación Paul Hamlyn asciende a 5 millones de libras (6,2 millones de euros o 8 millones de dólares) y es una de las mayores que se han realizado para un proyecto destinado a gente joven en el Reino Unido.
"Queremos que los jóvenes con menos opciones se den cuenta de su potencial y el arte es gran camino para conseguirlo. Además, este programa nos dará la oportunidad de contactar con organizaciones juveniles locales", aseguró el director de la fundación Paul Hamlyn, Robert Dufton.
La iniciativa, que pretende llegar a 80.000 jóvenes en todo el país, constará de talleres y encuentros con artistas y comisarios, además de la planificación y celebración de eventos como festivales de arte juvenil.
Asimismo, los participantes dispondrán de una plataforma en internet que les permitirá estar en contacto entre ellos y con los organizadores, y formar parte de proyectos digitales que den cuenta del trabajo que hayan realizado.
"Circuit" pretende cambiar el modo en que trabajan las galerías y las instituciones artísticas dejando que sean los propios jóvenes los que, con sus ideas, den forma a los proyectos que se desarrollen en el marco del programa.
"Tras los disturbios del verano de 2011, nos dimos cuenta de que las instituciones artísticas estamos en una buena posición para dar oportunidades y ayudar a los jóvenes a desarrollar sus vidas de una forma que tenga sentido", explicó Serota.
Dufton y Serota coincidieron en manifestar su deseo de lograr que "Circuit" pase a ser un programa "sostenible" y se mantenga más allá de los cuatro años previstos.
Además de los cuatro museos que la Tate posee en el Reino Unido, cinco organizaciones artísticas de distintas partes del país se han unido al proyecto: Firstsite, MOSTYN, Nottingham Contemporary, la galería Withworth y el centro de artes Wysing.
Fuente: EFE

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